jueves, 2 de agosto de 2012

Sobre hackers, virus y virus sociales






En los últimos meses se ha podido observar en Facebook y otras redes un incremento asombroso en la cantidad de mensajes que, con gran pompa y sin pena a la hora de armar escándalos, anuncian la aparición de temibles virus, profetizan ataques o se victimizan publicando con toda convicción haber sufrido la arremetida de un maligno hacker. Otros, prometen milagros en tus redes sociales o buscan bajo cualquier oferta surrealista que proporciones tus datos.

La paranoia y el escándalo
Sin pretender que todos los avisos de virus o ataques sean falsos, no cabe duda de que la mayoría no son lo que parecen, sin embargo... de alguna manera sí son una especie de virus sobre los que te quiero hablar.

Los de este tipo son conocidos como virus sociales. Sociales y no informáticos, porque el que replica esa pieza de información es la sociedad, no el ordenador y porque es información, no código. Por ejemplo, uno muy conocido y que le dio varias vueltas al mundo por años antes de desaparecer, fue el email que anunciaba nada menos que Bill Gates, el millonario de Sillicon Valley  quería compartir su fortuna y para eso, pagaría 100 dólares americanos a cada persona que reenvíe el bendito correo. Sí... tal como lo pensaste: la vieja técnica de las cadenas; “si no envías esta carta a 10 personas, te crecerá un grano horrible en la nariz, más feo que el de una bruja”

La finalidad de este primer tipo de virus social puede ser variado, desde hacerte perder tiempo hasta recolectar millones de emails para luego venderlos a alguna inmoral compañía que, luego, nos llenará de spam.

Ahora pregúntate: ¿quién fue el véctor con el que el virus se replicó causando tal pandemia? Pues cada uno de los cientos de millones de ingenuos que esperaron los 100 verdes del tío William Gates III.

Los anzuelos
Otros dos ejemplos que, si tienes Facebook, seguro los conoces: “Averigua quién visitó tu perfil” y “Por fin llegó el botón No me Gusta”. Estos virus no usan el miedo, usan el morbo o la vanidad, materia prima para crear un buen anzuelo.

En la teoría de memes (memes son lo que podría llamarse virus de la mente, son unidades culturales de información autoreplicables, como la moda, la religión o las frases preconcebidas) se realiza una analogía con la pesca. Para que un meme “pegue” tienes que desarrollar una estrategia la cual incluye una carnada y un anzuelo. Si se trata del Facebook, no hay mejor carnada que el ego y ni mejor anzuelo que la envidia, es por eso que estos dos virus sociales lograron cientos de miles o tal vez más de un millardo de “hits”.

Una vez más... ¿quién fue el agente infeccioso?: la sociedad ingenua y desinformada.

Una vez picada la carnada...
Para ganarse el título, un virus informático tiene que cumplir ciertas funciones “vitales”: ser un trozo de código, tener la habilidad de autoreplicarse y ser malicioso (su objetivo es dañar de alguna manera un sistema). Ahora presta atención, porque en la mayoría de los casos, detrás de un virus social se esconde el virus informático. Es decir, muerdes el anzuelo, haces clic para saber quién te visita en Facebook y ¡zás!, tu computadora resulta infectada. Como se puede ver, este virus no cumple por sí la función de autoreplicarse,  depende de ti para ello, para que tu difundas la dirección URL en la que se esconde (host), dispuesto a copiarse apenas un ordenador enlace.

¿Cómo cuidarse?
La respuesta ha sido por muchos años la misma:

  1. No abras enlaces en servidores desconocidos.
  2. No reenvíes información dudosa.
  3. No creas lo que lees sin antes verificar.
  4. Desengáñate, ningún rico quiere compartir su fortuna contigo.
  5. No proporciones jamás tus datos o contraseñas.
  6. Si no estás seguro: pregunta.

No te olvides que los virus sociales dependen de la falta de información, el miedo o el morbo para cundir entre las redes.

Wara Ysabel

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